La Default Mode Network (DMN) es una de las principales redes neuronales del cerebro, activa principalmente cuando estamos en reposo, es decir, cuando no estamos involucrados en tareas específicas que requieren atención focalizada.
Fue descubierta a través de estudios de neuroimagen que mostraron cómo algunas áreas cerebrales aumentan su actividad cuando una persona no está involucrada en tareas cognitivas externas, sino más bien en actividades mentales internas, como el pensamiento autorreflexivo, la memoria autobiográfica o la planificación del futuro.
La DMN incluye un conjunto de áreas cerebrales que cooperan entre sí durante este estado de reposo. Las principales regiones de la DMN incluyen:
- Corteza cingulada posterior (PCC): una región asociada con el procesamiento de memorias autobiográficas y la evaluación de información autorreferencial.
- Corteza prefrontal medial (mPFC): una región involucrada en el procesamiento de información relacionada con el yo, la reflexión interna y la evaluación de las intenciones ajenas.
- Corteza parietal inferior: que se ocupa de la integración de información sensorial y espacial, ayudando a dar sentido coherente a nuestro entorno.
- Corteza temporal medial: fundamental para la memoria episódica y la recuperación de experiencias pasadas.
El funcionamiento de la DMN se contrapone al de las redes neuronales que se activan cuando el cerebro está involucrado en tareas externas que requieren atención.
Cuando estamos concentrados en una tarea específica, como resolver un problema matemático, escuchar una clase o seguir una conversación, la DMN tiende a desactivarse, permitiendo que las redes cerebrales encargadas de la atención y el control ejecutivo tomen el control.
Este proceso de desactivación de la DMN es crucial para permitir una concentración efectiva y una gestión adecuada de los recursos cognitivos, permitiendo que el cerebro se enfoque en tareas externas sin distracciones.
Cuando estamos en un estado de reposo o relajación mental, la DMN entra en acción y se activa para gestionar los procesos cognitivos internos.
En personas con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), la Default Mode Network (DMN) funciona de manera diferente en comparación con individuos neurotípicos, contribuyendo a los problemas de atención y concentración característicos del trastorno.

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¿Cómo funciona la Default Mode Network (DMN) en personas TDAH?
Como ya se mencionó, la DMN es una red de áreas cerebrales que se activa cuando estamos en un estado de reposo mental, sin tareas cognitivas externas que realizar.
Está involucrada en actividades como la reflexión interna, la memoria autobiográfica y la rumiación mental, y normalmente se desactiva cuando nos enfocamos en actividades externas o tareas que requieren atención focalizada.
Sin embargo, en el caso del TDAH, hay que considerar otro mecanismo de funcionamiento de esta red:
- Activación persistente de la DMN durante las tareas cognitivas: En individuos neurotípicos, la DMN se “apaga” automáticamente cuando se debe concentrar en una tarea que requiere atención (como escuchar una clase o resolver un problema). Sin embargo, en las personas TDAH, la DMN a menudo permanece activa incluso cuando deberían centrarse en una actividad externa. Esto significa que las redes neuronales encargadas de la tarea externa (como la red ejecutiva central) y la DMN compiten por los recursos cognitivos, lo que provoca distracción y dificultades para mantener el enfoque.
- Dificultad para pasar de la DMN a la red de control ejecutivo: Las personas TDAH encuentran difícil pasar rápidamente de un estado de reflexión interna (donde está activa la DMN) a un estado de atención centrada (que requiere la activación de la red ejecutiva central). Este problema de transición hace difícil para ellas “apagar” los pensamientos intrusivos o reflexiones internas cuando deben concentrarse en tareas externas. Este fenómeno contribuye al síntoma clásico del TDAH, es decir, la incapacidad para mantener la concentración en tareas prolongadas o que no son inmediatamente estimulantes.
- Mayor distracción y vagabundeo mental: Debido a la activación persistente de la DMN durante tareas externas, las personas TDAH tienden a experimentar un mayor “vagabundeo mental” o “mind-wandering”. Este es un estado en el que la mente se desplaza automáticamente hacia pensamientos no relacionados con la tarea que se está intentando realizar. Esto lleva a una mayor susceptibilidad a la distracción y a una atención dividida entre estímulos externos y pensamientos internos. Las personas TDAH a menudo se distraen fácilmente y tienen dificultades para volver a la tarea principal, ya que la DMN permanece activada de manera persistente.
- Déficit en la regulación de la atención y la inhibición: La capacidad de inhibir la actividad de la DMN es crucial para concentrarse en tareas externas. En las personas TDAH, hay un déficit en la regulación de la inhibición, lo que significa que el cerebro tiene dificultades para “apagar” la DMN e impedir que interfiera con la atención enfocada. Este déficit en la inhibición podría explicar la impulsividad y las dificultades para seguir instrucciones complejas, características del TDAH.
- Excesiva actividad durante momentos de descanso e inactividad mental: Además de la dificultad para desactivar la DMN durante las tareas, las personas TDAH pueden mostrar una mayor activación de la DMN que los neurotípicos incluso durante momentos de descanso. Esto podría contribuir a su sensación de inquietud mental, la incapacidad de relajarse completamente y la dificultad para mantenerse quietos o tranquilos durante periodos prolongados. La excesiva actividad de la DMN durante el descanso puede llevar a una mayor rumia mental y una continua “auto-distracción”.
- Interferencia con otras redes cerebrales: Además de competir con la red ejecutiva central (Central Executive Network, CEN), la DMN también puede interferir con la red saliente (Salience Network, SN), que es responsable de detectar y responder a estímulos externos relevantes. El mal funcionamiento de esta interacción puede hacer que las personas TDAH tengan dificultades para dar prioridad a los estímulos más importantes, lo que dificulta seleccionar la información adecuada para procesar e ignorar la irrelevante.
- Implicaciones conductuales: A nivel conductual, esta disfunción de la DMN se traduce en una variedad de síntomas observables en el TDAH. Las personas TDAH no solo encuentran difícil mantener la atención en tareas aburridas o largas, sino que también pueden mostrar mayor impulsividad, olvido y dificultades para planificar u organizar sus acciones. El cerebro, al no gestionar eficazmente la desactivación de la DMN, provoca un continuo desplazamiento de la atención entre estímulos internos y externos, aumentando la distracción y la inquietud.
- Impacto en el rendimiento escolar y laboral: Esta dificultad para regular la actividad de la DMN tiene un impacto significativo en el rendimiento escolar y laboral de las personas TDAH. La continua activación de la DMN durante tareas que requieren concentración hace que sea difícil para ellas completar actividades que requieren esfuerzos prolongados o que no ofrecen gratificación inmediata. Como resultado, estas personas pueden sentirse más fácilmente abrumadas por tareas complejas o repetitivas y tienden a procrastinar.
- Posibles implicaciones terapéuticas: La comprensión de las anomalías en la DMN ha llevado a la investigación de intervenciones dirigidas a mejorar la regulación atencional en personas TDAH. Estrategias de tratamiento como la atención plena (mindfulness), la meditación y las técnicas de autorregulación cognitiva pueden ayudar a mejorar la capacidad de concentración y reducir la distracción interna, mejorando la capacidad de desactivar la DMN durante tareas externas. También los medicamentos estimulantes, comúnmente utilizados para tratar el TDAH, podrían mejorar el funcionamiento de las redes cerebrales involucradas, facilitando una mejor regulación de la atención.
Por lo tanto, la Default Mode Network en las personas TDAH parece funcionar de manera menos eficiente, no logrando desactivarse correctamente durante tareas que requieren atención.
Esto lleva a un aumento de la distracción, dificultades para mantener la concentración y problemas para pasar de pensamientos internos a atención externa.
Las anomalías en la DMN son uno de los elementos clave para comprender las dificultades cognitivas y conductuales que caracterizan al TDAH, y representan un importante objetivo para futuros tratamientos e intervenciones terapéuticas.

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Qué implica el funcionamiento diferente de la Default Mode Network (DMN) en el TDAH
En cierto sentido, se puede decir que en el cerebro de las personas TDAH, la Default Mode Network (DMN) nunca se “apaga” por completo cuando debería.
Esto no significa que el cerebro permanezca activo en un sentido global o que funcione más intensamente que el de una persona neurotípica, sino que la DMN, que debería desactivarse cuando se debe concentrar en tareas externas, sigue funcionando parcialmente.
Como resultado, la mente parece permanecer activa en un estado de reflexión interna incluso durante actividades que requieren atención externa.
Algunos ejemplos de lo que esto implica incluyen:
- Distracción constante: Dado que la DMN está involucrada en procesos mentales como la reflexión sobre uno mismo o pensamientos no relacionados con el momento presente, las personas TDAH tienden a ser distracciones de sus propios pensamientos. Incluso cuando deberían concentrarse en algo, como leer un libro o escuchar a alguien, la mente puede divagar, regresando a pensamientos irrelevantes. Esto explica por qué es difícil para ellas mantener la concentración en una tarea durante un período prolongado. Por ejemplo, un niño TDAH podría comenzar a leer una tarea escolar, pero después de unas pocas líneas, su mente se aleja, tal vez pensando en lo que hará el fin de semana o en algo que sucedió el día anterior.
- Dificultad para completar tareas aburridas o repetitivas: Cuando el cerebro debería desactivar la DMN para concentrarse en una tarea aburrida o repetitiva, como hacer la tarea o completar un formulario de trabajo, la DMN sigue parcialmente activa. Esto implica una lucha interna constante entre la actividad del pensamiento interno y la atención externa. En la práctica, mientras intentan concentrarse, pueden verse abrumados por pensamientos que no tienen nada que ver con la tarea, lo que hace que sea muy difícil terminar lo que están haciendo. Por ejemplo, un estudiante podría sentarse a hacer la tarea, pero después de unos minutos comenzar a pensar en otras cosas y dejar la tarea incompleta.
- Vagabundeo mental (mind-wandering): Las personas TDAH a menudo experimentan un fenómeno llamado “mind-wandering” o vagabundeo de la mente, lo que significa que la mente se mueve de un pensamiento a otro sin un control consciente. Esto ocurre porque la DMN permanece activa cuando no debería. Por ejemplo, durante una clase o reunión, la persona podría encontrarse pensando en algo completamente diferente, tal vez reflexionando sobre asuntos personales o imaginando escenarios futuros, en lugar de escuchar el contenido de la discusión.
- Dificultad para organizar y planificar: La continua interferencia de la DMN puede afectar la capacidad de organizar y planificar actividades de manera estructurada. La planificación requiere concentración, pero la DMN activa desvía la atención, lo que provoca dificultades para seguir el ritmo de las fechas límite o para ordenar prioridades. Por ejemplo, una persona con Trastorno de Hiperactividad podría tener la intención de comenzar a trabajar en un proyecto, pero terminar perdiendo horas sin poder organizar los pasos a seguir o sin completar nada.
- Excesiva rumiación: Debido a que la DMN está involucrada en pensamientos autorreflexivos, las personas TDAH pueden encontrarse reflexionando demasiado sobre sí mismas o rumiando preocupaciones personales, incluso cuando deberían concentrarse en otra cosa. Esto puede aumentar la ansiedad o crear dificultades para gestionar emociones y pensamientos. Por ejemplo, mientras intentan trabajar o estudiar, podrían obsesionarse con una conversación que tuvo lugar horas antes o con algo que les preocupa, lo que hace difícil concentrarse en el presente.
- Impulsividad y mala regulación del comportamiento: El hecho de que la DMN no se desactive correctamente puede interferir con las redes cerebrales que regulan el control ejecutivo y la inhibición de comportamientos impulsivos. Esto significa que las personas con Trastorno de la Atención pueden tener dificultades para detenerse y pensar antes de actuar, lo que lleva a decisiones impulsivas. Por ejemplo, durante una conversación o clase, podrían interrumpir sin reflexionar, porque sus pensamientos internos se vuelven demasiado urgentes para ser ignorados.
- Problemas de memoria a corto plazo: Debido a la distracción constante y el paso continuo entre pensamientos internos y estímulos externos, puede resultar difícil almacenar información en la memoria a corto plazo. Por ejemplo, durante una explicación, una persona TDAH podría no recordar detalles importantes de lo que se dijo porque su mente se distrajo continuamente, alternando atención y reflexión interna.
- Imposibilidad de relajarse completamente: Incluso en momentos de descanso, la DMN puede estar hiperactiva. Esto puede causar inquietud mental y física, lo que hace difícil relajarse completamente o disfrutar de momentos de tranquilidad. Muchas personas TDAH informan sentirse permanentemente “en movimiento”, tanto mental como físicamente, sin poder apagar el flujo de pensamientos. Por ejemplo, una persona podría acostarse buscando dormir, pero su mente comienza a vagar entre varios pensamientos y proyectos futuros, lo que impide un sueño rápido y profundo.
- Procrastinación crónica: La continua activación de la DMN también puede contribuir a la procrastinación, ya que dificulta mantener la concentración en tareas no inmediatamente gratificantes o estimulantes. Incluso cuando la persona sabe que debe realizar una tarea determinada, su mente puede desviarse fácilmente hacia pensamientos más interesantes o menos exigentes, retrasando el inicio del trabajo. Por ejemplo, un trabajador con TDAH podría seguir posponiendo un informe importante porque su atención se desvía constantemente por otras distracciones internas.
Por lo tanto, el hecho de que la DMN en las personas TDAH no se “apague” correctamente cuando debería significa que tienen dificultades para concentrarse, organizar pensamientos y gestionar eficazmente tareas externas.
La activación constante de la DMN puede hacer que el cerebro de las personas TDAH parezca estar constantemente “en movimiento”, creando dificultades en la gestión del tiempo, concentración y emociones, con consecuencias en la vida escolar, laboral y personal.

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